El buen descanso es fundamental para llevar una vida saludable y tener un buen rendimiento físico y mental a lo largo del día siguiente. La importancia es tal que dedicamos un tercio de nuestra vida a dormir, de ahí que sea una actividad que ocupa gran parte de nuestra vida. Almohadas especiales, colchones viscoelásticos, camas articuladas, leer antes de dormir? cada uno tenemos nuestros hábitos en este aspecto, pero, en general, hay ciertas pautas que se deben seguir para tener un buen descanso.

En primer lugar, nos planteamos una pregunta: ¿Cuáles son las ventajas de dormir bien? La respuesta es sencilla. Cuando conseguimos descansar correctamente por la noche, nuestro organismo está más receptivo, tenemos mayor grado de concentración, nuestro sistema inmunológico mejora, reducimos los niveles de estrés? También retrasa el envejecimiento y mejora nuestra vida en cuanto a calidad y cantidad (crece la esperanza de vida).

Por el contrario, quienes tienen trastornos del sueño, como insomnio o apnea, entre otros, están más irascibles durante el día y tienen más opciones de sufrir enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y coronarias.

El refrán dice ?Mens sana in corpore sano? (mente sana en cuerpo sano). En este aspecto, dormir bien es una de las grandes claves para tener una buena salud, tanto física como psíquica. En este sentido, hay factores que condicionan nuestro sueño. A continuación te mostramos cuáles son:

  1. La alimentación es de gran importancia para conciliar el sueño, por eso, no debes hacer cenas copiosas y muy pesadas antes de irte a dormir. Desde por la tarde debes evitar los alimentos o bebidas estimulantes, como la cafeína, la teína, el chocolate, el alcohol, etc. En contraposición, sí puedes beber un vaso de leche (templada preferiblemente) porque favorece una hormona que resulta relajante para nuestro organismo. El mismo efecto que la leche tienen otro tipo de alimentos, como los huevos y los cereales.
  2. Mucha gente acude al gimnasio a última hora de la tarde. Hacer ejercicio es bueno para la salud, pero deben transcurrir al menos 2 horas antes de que te vayas a la cama.
  3. Una ducha caliente antes de irte a dormir va a favorecer que puedas conciliar el sueño, ya que la temperatura de tu cuerpo disminuye y tu organismo comienza a relajarse.
  4. Acondiciona tu dormitorio para que sea relajante y facilite el sueño. Puedes hacerlo usando plantas olorosas, perfumes o aceites cuyo olor sea relajante. Se aconseja que la habitación esté lo más oscura y silenciosa posible y que la temperatura oscile entre los 15 y los 20 grados.
  5. No te lleves las preocupaciones a la cama. Es recomendable tener un ritual para preparar al cuerpo para dormir (lavarse los dientes, estirar los músculos, ojear una revista?) y dejar de pensar en las cosas cotidianas del día para que tu cerebro pueda desconectar para dormir. Tener una rutina de horarios y dormirte a la misma hora también ayuda al cuerpo a tener un descanso reparador.
  6. Desconecta los aparatos electrónicos una hora antes de irte a la cama. Aunque silencies el móvil, su pantalla se encenderá si recibes una llamada o un mensaje y te desvelará. Además, es una manera de desconectar al final del día.

Si todos estos consejos no han servido y no puedes dormirte, sal de la cama. Intenta desarrollar alguna actividad placentera para ti y que sea relajante (leer, escuchar música tranquila, date un baño con sales?). Cuando ya estés relajado y empieces a sentirte cansado vuelve al dormitorio de nuevo.

En conclusión, disfrutar del buen descanso no es solo algo placentero, sino necesario para vivir bien.
Aquellas personas que duermen bien tienen mejor ánimo y salud a todos los niveles.

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