escaleras - accesibilidad universal

Una de las principales necesidades de las personas es sentirse autónomas e independientes. Es una realidad comprobable desde el niño que comienza a gatear y, más tarde, a caminar, queriendo descubrir el mundo con sus propios ojos y tocar con sus manos cuanto le rodea. También los animales, cuando comienzan a crecer, al poco de nacidos, reclaman su derecho a ir solos y explorar.

En las personas mayores está demostrado que, si gozan de autonomía, conservan mejor su salud y ganas de vivir que si se sienten recluidos. Ser discapacitado hoy día no es impedimento para llevar una vida activa. Afortunadamente, cada vez se disponen más medios para hacer la vida más cómoda y fácil a estas personas, eliminando las barreras arquitectónicas y promoviendo la accesibilidad universal. En este sentido, son especialmente útiles los elevadores verticales, las sillas salvaescaleras y las plataformas salvaescaleras.

stairclimbers photo

Elevadores verticales:
Han abierto un mundo de posibilidades para muchas familias. Vivir en un edificio sin ascensor, tener que sortear escaleras o ir de vacaciones ya no es un problema para los discapacitados porque es posible contar con un mecanismo que hace las veces del ascensor. Los elevadores verticales permiten a la persona subir distintas plantas, tanto desde el interior como desde el exterior de un edificio y sin necesidad de disponer de hueco de obra. Los hay de diferentes alturas y configuraciones, además de varios modelos, como cabina cerrada, acristalada y otros al gusto.
Pese a la utilidad del dispositivo, se trata de un sistema muy sencillo de usar. Permiten una gran carga, por lo que fácilmente puede subir cualquier persona e, incluso, en silla de ruedas.
Otra ventaja es que existen en el mercado elevadores que son semiportátiles. Pueden llevarse a cualquier vivienda e instalarse sin obras. Por ejemplo, a la residencia de veraneo.
En cuanto a su uso, ofrecen la máxima seguridad para tranquilidad de la persona con movilidad reducida y su familia.
Salvaescaleras:
Pedir a una persona con movilidad reducida que se levante de su silla es una situación muy incómoda y hasta peligrosa si la persona tiene que hacer un esfuerzo para desplazarse, y mucho más si intenta subir escaleras. Es un momento inquietante para el enfermo y para el familiar a su cuidado. Pero con las sillas salvaescaleras no es necesario pasar por este trance, porque la persona podría subir al piso de arriba o desplazarse de una planta a otra del edificio sin levantarse. Este dispositivo facilita mucho la vida también a los ancianos, evitándoles el sobreesfuerzo adicional de subir escaleras.
Funciona tanto en tramos rectos como en curvas y también es válido para exteriores. Además, las sillas son ergonómicas y, por lo tanto, muy cómodas y seguras. Cuenta con medidas de seguridad que hacen que la silla se detenga si se encuentra obstáculos en su camino, con lo cual se protege al enfermo de los golpes y accidentes. Y no hacen nada de ruido, por lo que no hay molestias para vecinos ni otras personas de la casa.
Plataformas salvaescaleras:
Si los elevadores y las sillas salvaescaleras son de mucha utilidad, las plataformas salvaescaleras las superan. Aunque la preocupación principal sea hacia la persona incapacitada que convive en el hogar, nadie está a salvo de sufrir un accidente. Las plataformas salvaescaleras tienen de ventajoso que son universales, es decir, pueden ser usadas por diferentes personas en distintas circunstancias de incapacidad. Son aptas tanto para personas que van en sillas de ruedas como por quienes no necesitan silla pero tienen problemas de movilidad.

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